Alberto decide comprar un pequeño piso en una localidad de Guadalajara. Esta decisión responde a su nueva situación personal, buscando un hogar que se ajuste a sus necesidades actuales. En este nuevo entorno, experimenta una soledad que para él resulta completamente novedosa. Es consciente de encontrarse en un lugar donde no tiene ningún tipo de vínculo, lo que le lleva a reflexionar profundamente sobre su vida y existencia. Rosario, su vecina de enfrente, está atravesando un proceso de duelo por viudedad. Comienzan a relacionarse; al principio de forma muy casual e irán profundizando esa relación según avanza la novela. Este es una continuación híbrida de los libros Pasa la vida y He buscado en lo que fuimos.