Hacia el azul del cielo. El dolor quedó atrás, y ahora solo queda el testimonio de la contemplación. Una poesía de la cura, de la mediación entre la palabra y el espíritu del mundo. Los poemas de Fiestas aparecen como velos de incertidumbre. Poemas velados por el desvelo, ocupando el lugar central de la existencia. Poesía de la visión, visual y contemplativa. La quietud de las imágenes, los espacios, siempre atravesados por una melancolía feliz, o una tristeza fallida, en cuanto se refleja en la propia alegría de la escritura.