Al leer Exposición permanente se viaja temporal y conceptualmente a través de las obras de arte seleccionadas y de la inmersión sensorial que en ellas hace J. Mateo Hidalgo. Un trayecto que nos comunica con aquello que nos impele, exhorta y ampara, en el que se percibe su persistencia en la canalización de la cultura como parte necesaria del desarrollo integral del ser humano. Desde este itinerario nos insta a ver de nuevo las pinturas conocidas y nos acerca a otras que posiblemente desconocíamos, todas, desde el momento en que han sido compartidas, pertenecen a nuestro legado a través de los siglos, sumando humanismo. La creación de una obra de arte es lo que nos distingue de las demás criaturas que pueblan este planeta: y lo que nos define, en lo esencial, como seres humanos. Hacer algo por puro placer, por la gracia de hacerlo, dijo Paul Auster. Rosa Campos Gómez