Como señala Cristina Monge en el prólogo, debemos insistir en la comunicación de las problemáticas ecosociales. El cambio climático es multidimensional y su manifestación social está plagada de paradojas; se aprecia claramente en las desigualdades que provoca. Comprenderlo exige una aproximación desde múltiples perspectivas, que combine realismo con esperanza y que separe la información verdadera de los bulos. Entonces se evidenciará que las injusticias climáticas no caben en las democracias verdaderas. Estas se consolidan en el presente climático aunque pensemos en el futuro social; clima y sociedad se interpelan sobre quién hace a quién. Un libro que permite dos lecturas: una para el alumnado de educación superior y universitaria y otra dirigida a quienes se hacen preguntas sobre las paradojas que encierra el cambio climático. En ambos casos, la lectura puede no ser correlativa. Interesa aquello que sirva para aproximarnos a la esperanza: sí, el cambio climático existe y se puede entender; sí, podemos mitigarlo y adaptarnos a él.