Este libro, sin duda, es un testimonio vivo y palpitante de la travesía de Fernando Arrabal por casi un siglo de historia, pensamiento y creación. Desde su mirada única, el lector se adentrará en un universo donde Salvador Dalí le susurra secretos, Picasso le guiña desde una esquina del lienzo y Jim Morrison (The Doors) le canta versos en la penumbra. Andy Warhol, André Breton, Buñuel, Beckett, Duchamp, Ionesco, Arthur Miller, Botero, Topor, David Lynch, Frida Kahlo, Houellebecq, Duchamp, Anne Hidalgo y otros tantos; aparecen no como figuras lejanas, sino como interlocutores íntimos, cómplices de una vida vivida en el epicentro de la creación. Arrabal reflexiona con la profundidad y el desparpajo que le son propios sobre Nietzsche y Diógenes, sobre Cioran y Sartre, sobre Kafka y Wilde. Su pensamiento se despliega como un ajedrez filosófico, donde cada pieza -sea Aristóteles o Montaigne, Gaudí, Emile Zola, Maquiavelo, Demóstenes, Diderot, Hobbes, Leonardo Da Vinci, Mircea Eliade, Artaud, Stefan Zweig, Flaubert, Diderot, Montaigne, etc.- ocupa su lugar en una partida que se juega entre la memoria, la erudición y la lucidez. José Antonio Gallardo Cubero.