El barrio es una memoria indomable que se reconstruye al caminar sobre sus propias grietas, donde sus narradores deambulan como fantasmas y la memoria colectiva se enfrenta a la ruina. Narrarlo y observarlo implica una forma de profetizar el pasado para entender cómo las mutaciones de la cultura obrera actúan en el presente. En este libro, Alberto Santamaría analiza esos espacios degradados y la forma en la que tales lugares han sido pensados y contados desde la ficción, la narrativa y nuestras propias vidas.