Tres son las epopeyas indiscutibles de la antigüedad: La Ilíada, La Odisea y La Eneida.
Virgilio escribió La Eneida en el s. i a.C. por encargo del emperador Augusto, para gloria y ensalzamiento de Roma y de sí mismo. La obra, enlazando con el entramado mitológico de la guerra de Troya, a través de la figura de Eneas, el héroe de esta epopeya, intenta justificar el destino de Roma –y las intenciones imperiales... como cumplimiento de un plan divino.
Traducción directa y literal del latín del profesor Vicente López-Soto.