Con la noticia de la muerte de su exmarido, Carlota se enfrenta a los desencadenantes de la separación: la compra de un piso inasumible, la ambición de ser maestra de niños con dificultades de aprendizaje y una relación ambigua, que la arrastrará a un bloqueo emocional y sexual. La novela traza el recorrido vital de Carlota, en la tercera década de su vida y la segunda del siglo XXI, atrapada entre las exigencias de la sociedad y su incapacidad para escucharse. La fragilidad de la protagonista y el relato de una generación atravesada por la precariedad económica y las contradicciones sociales. Cosas que no quise contarme constituye una defensa de la sinceridad hacia nosotros mismos. La autora articula una novela íntima, aguda y desprovista de artificios, sustentada en una estructura sólida y ágil.