La materia prima de quienes escriben es la lengua y la mejor manera de conocerla es jugar con ella, como han propuesto desde los clásicos a las vanguardias. La presente obra se centra en los juegos de lenguaje (fónicos, de letras, lenguaje-yo, equívocos, enigmística, intertextualidad y ruptura de la norma) y se propone utilizarlos como desencadenantes de la escritura creativa aplicada a la didáctica de la literatura, a la animación lectora y a los talleres de creación literaria. Me encantan estos Juegos creativos del lenguaje, que son plurilingües, multimodales, heterodoxos, imaginativos; que mezclan la literatura de élite con la cultura popular, el juego de niños con la cita culta, que van del teatro a la poesía, de la publicidad al ensayo, del enigma a la retórica. Solo con esta mirada inclusiva e irreverente podremos captar el poder inagotable del lenguaje y su capacidad para significar, satirizar, provocar risas y generar complicidades, también en el siglo XXI. (Daniel Cassany)